Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
TORMENTA PASAJERA
Adivino la noche en tu mirada,
presiento que acecha la tormenta,
es anuncio de tempestad airada
que mi temor aviva y acrecienta.
Tus ojos de ira incandescentes
son rayos que abrasan mis pupilas,
y, cual latigazos inclementes,
tus crueles reproches me fustigan.
Tu voz retumba como un trueno
en mis pobres oídos asustados,
incapaces de asumir tal pataleo.
Espero que este incendio pasajero
no deje rescoldos en el alma
y mañana despierte con tus besos.
Adivino la noche en tu mirada,
presiento que acecha la tormenta,
es anuncio de tempestad airada
que mi temor aviva y acrecienta.
Tus ojos de ira incandescentes
son rayos que abrasan mis pupilas,
y, cual latigazos inclementes,
tus crueles reproches me fustigan.
Tu voz retumba como un trueno
en mis pobres oídos asustados,
incapaces de asumir tal pataleo.
Espero que este incendio pasajero
no deje rescoldos en el alma
y mañana despierte con tus besos.