El ojo de misterioso personaje
semeja la transparencia de la ventana
que a la vista, solícita, ofrece
atardecidos pájaros merodeando
la negrura tupida del follaje.
Más allá, las montañas,
que presiden el paisaje,
un azul y un dorado lucen
¡hermosura de ropaje!
Relámpago veraniego e inesperado...
Nubes de refulgencia oscura
pesadamente cargan su húmedo equipaje
deshecho, al rato, en pedacitos
sobre el reseco lienzo de los parques.
De pronto, un torrente enloquecido
bambolea, en la calzada,
el papel plegado de un barquito.
Bajel desprevenido en la tormenta
girando, desconcertado, en rápido pasaje.
semeja la transparencia de la ventana
que a la vista, solícita, ofrece
atardecidos pájaros merodeando
la negrura tupida del follaje.
Más allá, las montañas,
que presiden el paisaje,
un azul y un dorado lucen
¡hermosura de ropaje!
Relámpago veraniego e inesperado...
Nubes de refulgencia oscura
pesadamente cargan su húmedo equipaje
deshecho, al rato, en pedacitos
sobre el reseco lienzo de los parques.
De pronto, un torrente enloquecido
bambolea, en la calzada,
el papel plegado de un barquito.
Bajel desprevenido en la tormenta
girando, desconcertado, en rápido pasaje.