Andrea Mathey Doret
Poeta recién llegado
A Luis..
Yo te conocí en la esencia,
en la batalla de la risa.
Te conocí con la mano tendida, con la amistad ultrajada.
Te vi una mañana de café
poniéndole motivos al amor,
como si este viviera por ellos.
Te vi perdiéndote en el laberinto de la amistad,
creyéndote que más das, más amigos somos.
Y si alguna vez, en una esquina,
te seduce esa venus llamada indiferencia?
Tendrás lágrimas?
No lo sé…
Nunca te vi llorar
y eso no te hace valiente.
Sé que vas despedazando amor a todos lados
como un destructor precoz, tal vez quizás porque no te has dado cuenta
que no hay necesidad de nadie,
que el amor está adentro y que fluye como el aire.
Te vi “estando” con todas las letras
hasta más no poder,
como una canción de cuna.
Te sentí escuchando un aluvión de palabras tristes o bellas,
sufriéndolas en la carne, como huellas.
Alguna vez te vi triste, confundido, desorientado,
y tu boca no expresaba tu alma,
y tu espíritu no quería volar, cortabas las alas.
Si… te vi con el vuelo truncado hacia la libertad,
pero reías, en el mejor de tus chistes.
Una vez recuerdo me puse triste.
porque esa torre que me sostenía se derrumbaba por una emoción
y no sabía sostenerla…
Nunca me enseñaste.
Ay!!! corazón de porcelana, tan frágil como frio,
cuantos errores compartidos,
cuanta piel que se torna mustia y sombría.
Donde esta lo profundo en ti ?
Cuál es tu guarida?
Tú que no pides nada,
pero quieres algo a cambio.
Mathey Doret Andrea
Yo te conocí en la esencia,
en la batalla de la risa.
Te conocí con la mano tendida, con la amistad ultrajada.
Te vi una mañana de café
poniéndole motivos al amor,
como si este viviera por ellos.
Te vi perdiéndote en el laberinto de la amistad,
creyéndote que más das, más amigos somos.
Y si alguna vez, en una esquina,
te seduce esa venus llamada indiferencia?
Tendrás lágrimas?
No lo sé…
Nunca te vi llorar
y eso no te hace valiente.
Sé que vas despedazando amor a todos lados
como un destructor precoz, tal vez quizás porque no te has dado cuenta
que no hay necesidad de nadie,
que el amor está adentro y que fluye como el aire.
Te vi “estando” con todas las letras
hasta más no poder,
como una canción de cuna.
Te sentí escuchando un aluvión de palabras tristes o bellas,
sufriéndolas en la carne, como huellas.
Alguna vez te vi triste, confundido, desorientado,
y tu boca no expresaba tu alma,
y tu espíritu no quería volar, cortabas las alas.
Si… te vi con el vuelo truncado hacia la libertad,
pero reías, en el mejor de tus chistes.
Una vez recuerdo me puse triste.
porque esa torre que me sostenía se derrumbaba por una emoción
y no sabía sostenerla…
Nunca me enseñaste.
Ay!!! corazón de porcelana, tan frágil como frio,
cuantos errores compartidos,
cuanta piel que se torna mustia y sombría.
Donde esta lo profundo en ti ?
Cuál es tu guarida?
Tú que no pides nada,
pero quieres algo a cambio.
Mathey Doret Andrea