Raamses
Poeta asiduo al portal
Dame algo especial e imposible
que lo común y seguro
le pertenece al resto,
eleva globos sobre lo amargo
bajo un techo torrencial
y cuándo quieras llorar
adorna con un sonrisa,
te digo, es algo de Tourette
solo que no puedes controlar
la bastedad en quietud,
el devenir de un Domingo juntos
olvidando a propósito
nuestros cadáveres en casa.
Tú quieres nadar siempre conmigo
pero tu dirección es hacia abajo mi amor,
tú quieres de tu respirar mis pulmones.
¿Sabes dónde dejé tu perfume sin olor?
has crecido tanto que has deformado
la más sutil belleza de tus átomos
y cómo crees que eres tú, es afuera.
Dame un respiro y llámalo suspiro
envíame un beso pagado al portador
que tal vez iré a buscar,
cuantas veces lo consigas arrojar al suelo
más veces rebotará a tus manos,
despreocúpate de todo, mi todo
porque te digo, es algo de Cotard por dentro.
Y tú quieres que grite en un cielo sin estrellas
tú anhelas la luz cegadora y la oscuridad plena
me aterra, tú te despedazarías por mí,
una prueba que supera todo y no obsequia nada
pero creo que, eres el reflejo de mi búsqueda.
Un día yo recuerdo
que estábamos viviendo
un día yo todavía tengo
salíamos al mundo despiertos,
con ríos hacia arriba y sol nocturno
de cabezas y sobre los pies
sabes, siento como si fuera
siento que es algo de Frégoli.
que lo común y seguro
le pertenece al resto,
eleva globos sobre lo amargo
bajo un techo torrencial
y cuándo quieras llorar
adorna con un sonrisa,
te digo, es algo de Tourette
solo que no puedes controlar
la bastedad en quietud,
el devenir de un Domingo juntos
olvidando a propósito
nuestros cadáveres en casa.
Tú quieres nadar siempre conmigo
pero tu dirección es hacia abajo mi amor,
tú quieres de tu respirar mis pulmones.
¿Sabes dónde dejé tu perfume sin olor?
has crecido tanto que has deformado
la más sutil belleza de tus átomos
y cómo crees que eres tú, es afuera.
Dame un respiro y llámalo suspiro
envíame un beso pagado al portador
que tal vez iré a buscar,
cuantas veces lo consigas arrojar al suelo
más veces rebotará a tus manos,
despreocúpate de todo, mi todo
porque te digo, es algo de Cotard por dentro.
Y tú quieres que grite en un cielo sin estrellas
tú anhelas la luz cegadora y la oscuridad plena
me aterra, tú te despedazarías por mí,
una prueba que supera todo y no obsequia nada
pero creo que, eres el reflejo de mi búsqueda.
Un día yo recuerdo
que estábamos viviendo
un día yo todavía tengo
salíamos al mundo despiertos,
con ríos hacia arriba y sol nocturno
de cabezas y sobre los pies
sabes, siento como si fuera
siento que es algo de Frégoli.
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