Como una marioneta tendida
en el suelo me encuentro
esperando que la angustia
mueva sus dedos y así
los hilos me ponen de pie.
La oscuridad me abraza
el frío me acaricia
el dolor danza en mi cuerpo
agotando mis fuerzas,
entre las ultimas bocanadas
de aire lanzo al viento
un pacto con la desesperación
para calmar la agonía,
una alianza para seguir,
suplico al desconcierto,
a mis temores que me otorguen
sus armaduras para resistir,
que sean un escudo en mí.
Me dejo intoxicar por la tristeza
deseando caer en lo más profundo
de la depresión y desde el fondo,
desde abajo en la penumbra
de mi alma mecerme en los brazos
de la aflicción, dormirme en la calma
de la soledad mientras me acaricia
el desamparo, un instante te pido,
sola con el macabro silencio
para abandonarme en el vacío
y de la nada buscar nuevo camino en mí
Sonia Beatriz