Ziler
Poeta recién llegado
La soledad despierta mis miedos, y solo veo oscuras paredes a mi alrededor.
Bailo con la muerte, siguiendo sus traicioneros pasos,
dejando que el último taconeo lo marque un destino disfrazado de suerte.
Ahogo los deseos de verte, que yacen dormidos entre colillas y café.
Grito plegarias por perderte, pero al invocar el silencio, solo me queda escribir mi infinita melancolía.
Hoy traicioné tu recuerdo al arrastrarme por el suelo, y terminé compartiendo la cama con un fantasma que se vestía de ti, que simplemente me observa en silencio mientras la noche agoniza y la madrugada nos abraza.
Y aquí termino, en un parque sin perros, escribiendo mi traición, que deja tras de sí un aroma a cama vacía, a desoladora tristeza.
Bailo con la muerte, siguiendo sus traicioneros pasos,
dejando que el último taconeo lo marque un destino disfrazado de suerte.
Ahogo los deseos de verte, que yacen dormidos entre colillas y café.
Grito plegarias por perderte, pero al invocar el silencio, solo me queda escribir mi infinita melancolía.
Hoy traicioné tu recuerdo al arrastrarme por el suelo, y terminé compartiendo la cama con un fantasma que se vestía de ti, que simplemente me observa en silencio mientras la noche agoniza y la madrugada nos abraza.
Y aquí termino, en un parque sin perros, escribiendo mi traición, que deja tras de sí un aroma a cama vacía, a desoladora tristeza.