Es claro que el sujeto le canta al desamor, y al hecho del abandono de la amada. Su amor está aún vivo, y tiene la esperanza del regreso. Sus emociones son permisibles a tal punto de esperar que su amada ponga en prueba sus emociones y caiga en cuenta del error cometido al dejar a aquél. Es esperanzador, a la vez que ingenuo pero sentimental. El sujeto arroja una máxima, propio de los seres apasionados: <<Enamorarse nunca fue pecado>>, se evidencia su estado sentimental. Además: <<ni traicionó quien por volar es ave, // si ha bendecido el aire navegado.>>, para mi esto alude a la condición de ciertas personas volátiles en el amor (en presunción de quien abandona) vislumbrado por aquél que de alguna forma busca conformarse ante tal aptitud, justificándolo con imágenes metafóricas para asimilar y calmar la pena.