AGASTOR
Poeta recién llegado
Gritos de odio, dolor y tristeza se oyen fuerte a lo lejos,
Me arrepiento inmensamente y me avergüenzo de mis actos,
Muerte de otros que se impregna en pensamientos perplejos
Lágrimas caen de mis ojos, aun me encuentro estupefacto
Muy lento en una pequeña balsa me alejo de mi gente
Solo un saco lleno de oro que no es mío me acompaña,
Una carta en mi bolsillo, ya no tiene remitente
El dolor de una traición que brota desde mis entrañas
No sabía si yo hacía o si no hacia lo correcto
No pensaba en mis hermanos en mi gente que moría
Yo quería un futuro, una familia y muchos sueños
Buitres llegan desde lejos muchas muertes advertían
Solo había un camino y debía recorrerlo
No lo hice y de inmediato así cambiaba mi destino
Armaduras que marchaban y tambores del averno
Vientos fríos del invierno, viento frío vespertino
El destino de mi pueblo en mis hombros recaía,
Con un saco de de oro y joyas que llevaba en mis manos,
Todo aquello y una carta en otro pueblo entregaría ,
Y lucharían todos juntos, vivirían mis hermanos
Entre un pueblo que lloraba era difícil avanzar
La guerra se aproxima y la gente está asustada
Un ejército se forma insuficiente y va a luchar
Al salir de aquel castillo hay mucha angustia desatada
El rey nervioso en sus pasillos sus generales le cuestionan
Un ejército se prepara pero acaba de llegar,
Tantos grito, diferencias poco y nada solucionan,
Los soldados son muy pocos, muchos no pueden luchar.
Personalmente me dice esto debes pronto darles
Y volver con un ejército, proteger a aquella gente,
En el norte las montañas, en el sur mar imponente,
En el este un reino amigo, en oriente a quien matarles
Ya no hay donde esconderse, el pueblo entero moriría
Yo sabía era difícil convencer de ayudarnos,
Por salvarnos por salvarte llega pronto me decía,
Ese rey nunca pensó que yo podría traicionarlos.
El rey vecino y enemigo extorsiona informaciones,
Yo les dije, me arrepiento, yo les dije por terror,
Era mi vida o la del pueblo, una o miles mis razones,
Yo huiría y dejaría a mi pueblo, yo el traidor.
Me arrepiento inmensamente y me avergüenzo de mis actos,
Muerte de otros que se impregna en pensamientos perplejos
Lágrimas caen de mis ojos, aun me encuentro estupefacto
Muy lento en una pequeña balsa me alejo de mi gente
Solo un saco lleno de oro que no es mío me acompaña,
Una carta en mi bolsillo, ya no tiene remitente
El dolor de una traición que brota desde mis entrañas
No sabía si yo hacía o si no hacia lo correcto
No pensaba en mis hermanos en mi gente que moría
Yo quería un futuro, una familia y muchos sueños
Buitres llegan desde lejos muchas muertes advertían
Solo había un camino y debía recorrerlo
No lo hice y de inmediato así cambiaba mi destino
Armaduras que marchaban y tambores del averno
Vientos fríos del invierno, viento frío vespertino
El destino de mi pueblo en mis hombros recaía,
Con un saco de de oro y joyas que llevaba en mis manos,
Todo aquello y una carta en otro pueblo entregaría ,
Y lucharían todos juntos, vivirían mis hermanos
Entre un pueblo que lloraba era difícil avanzar
La guerra se aproxima y la gente está asustada
Un ejército se forma insuficiente y va a luchar
Al salir de aquel castillo hay mucha angustia desatada
El rey nervioso en sus pasillos sus generales le cuestionan
Un ejército se prepara pero acaba de llegar,
Tantos grito, diferencias poco y nada solucionan,
Los soldados son muy pocos, muchos no pueden luchar.
Personalmente me dice esto debes pronto darles
Y volver con un ejército, proteger a aquella gente,
En el norte las montañas, en el sur mar imponente,
En el este un reino amigo, en oriente a quien matarles
Ya no hay donde esconderse, el pueblo entero moriría
Yo sabía era difícil convencer de ayudarnos,
Por salvarnos por salvarte llega pronto me decía,
Ese rey nunca pensó que yo podría traicionarlos.
El rey vecino y enemigo extorsiona informaciones,
Yo les dije, me arrepiento, yo les dije por terror,
Era mi vida o la del pueblo, una o miles mis razones,
Yo huiría y dejaría a mi pueblo, yo el traidor.