Transeúnte

penabad57

Poeta veterano en el portal
Salir al instante del otro,
verse en la encíclica del tiempo
con el cristal empañado
por las huellas de la vida.

Sentir los sucesos en el aire,
su peso es el peso del presente,
su singladura la mano que te atrapa
en el vaivén agitado de la celeridad.

Todo ha sido un eco sin orillas,
este caudal nunca pareció quererte
-se ausentó de ti anhelando un horizonte difuso-.

Las compañías latieron en el breve anuncio de su existir,
las manos viajeras azuzaron sus alas
sobre otros cuerpos
que ya no eran el mío.

Levedad del sol y del agua,
cercanía del frío y de la destemplanza,
surtidores en los labios cuando el beso fue ola quieta
en el secreto de nosotros.

Vuelve el idioma: látigo que corroe la espera
de querer un significado entre las fugas del deseo.

Queridos fantasmas no me enseñéis el rito del olvido,
acudid con vuestros vientres azules
hasta mi camastro roto.

Susurradme las canciones de la alegría
mientras el vendaval acuna mi desapego
(que sea la noche el espectáculo que no viviré,
la luz iluminada por la herida)
bajo esta cicatriz
que es un racimo de cálices derrotados
.
 
Un poema que toca el corazón, y que es indefinido.
Neutro.
Suena bien, y contiene episodios de Dolor.
Que están disimulados.
Porque la vida sigue. Y la vida es magia, y la magia, contundente.
 
Salir al instante del otro,
verse en la encíclica del tiempo
con el cristal empañado
por las huellas de la vida.

Sentir los sucesos en el aire,
su peso es el peso del presente,
su singladura la mano que te atrapa
en el vaivén agitado de la celeridad.

Todo ha sido un eco sin orillas,
este caudal nunca pareció quererte
-se ausentó de ti anhelando un horizonte difuso-.

Las compañías latieron en el breve anuncio de su existir,
las manos viajeras azuzaron sus alas
sobre otros cuerpos
que ya no eran el mío.

Levedad del sol y del agua,
cercanía del frío y de la destemplanza,
surtidores en los labios cuando el beso fue ola quieta
en el secreto de nosotros.

Vuelve el idioma: látigo que corroe la espera
de querer un significado entre las fugas del deseo.

Queridos fantasmas no me enseñéis el rito del olvido,
acudid con vuestros vientres azules
hasta mi camastro roto.

Susurradme las canciones de la alegría
mientras el vendaval acuna mi desapego
(que sea la noche el espectáculo que no viviré,
la luz iluminada por la herida)
bajo esta cicatriz
que es un racimo de cálices derrotados
.


Nos acostumbramos a ver las mismas imágenes y a ignorarlas por completo cuando nos llenamos la cabeza de ideas que tienen que ver con nosotros mismo. Percibir los detalles y describirlos es lo que realmente mantiene todo unido. Saludos para ti.
 
Salir al instante del otro,
verse en la encíclica del tiempo
con el cristal empañado
por las huellas de la vida.

Sentir los sucesos en el aire,
su peso es el peso del presente,
su singladura la mano que te atrapa
en el vaivén agitado de la celeridad.

Todo ha sido un eco sin orillas,
este caudal nunca pareció quererte
-se ausentó de ti anhelando un horizonte difuso-.

Las compañías latieron en el breve anuncio de su existir,
las manos viajeras azuzaron sus alas
sobre otros cuerpos
que ya no eran el mío.

Levedad del sol y del agua,
cercanía del frío y de la destemplanza,
surtidores en los labios cuando el beso fue ola quieta
en el secreto de nosotros.

Vuelve el idioma: látigo que corroe la espera
de querer un significado entre las fugas del deseo.

Queridos fantasmas no me enseñéis el rito del olvido,
acudid con vuestros vientres azules
hasta mi camastro roto.

Susurradme las canciones de la alegría
mientras el vendaval acuna mi desapego
(que sea la noche el espectáculo que no viviré,
la luz iluminada por la herida)
bajo esta cicatriz
que es un racimo de cálices derrotados
.
El amor suele doler de alguna forma y las imágenes que logras en tu poema logran la tristeza en su forma más bella, me ha gustado mucho tu poema. Saludos cordiales.
 
Una sufrida y bella plegaria a la soledad, a la cicatriz del olvido, al puñal de sal que aún supura silencioso en el medio del corazón que por muerto está vivo. ¡Magnífico poema! Un placer disfrutar de su triste pero espectacular poesía, penabad57, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
Una sufrida y bella plegaria a la soledad, a la cicatriz del olvido, al puñal de sal que aún supura silencioso en el medio del corazón que por muerto está vivo. ¡Magnífico poema! Un placer disfrutar de su triste pero espectacular poesía, penabad57, reciba la más cordial felicitación y saludo.
Gracias, Daniel, por la lectura y el amable comentario. Un saludo cordial.
 
Salir al instante del otro,
verse en la encíclica del tiempo
con el cristal empañado
por las huellas de la vida.

Sentir los sucesos en el aire,
su peso es el peso del presente,
su singladura la mano que te atrapa
en el vaivén agitado de la celeridad.

Todo ha sido un eco sin orillas,
este caudal nunca pareció quererte
-se ausentó de ti anhelando un horizonte difuso-.

Las compañías latieron en el breve anuncio de su existir,
las manos viajeras azuzaron sus alas
sobre otros cuerpos
que ya no eran el mío.

Levedad del sol y del agua,
cercanía del frío y de la destemplanza,
surtidores en los labios cuando el beso fue ola quieta
en el secreto de nosotros.

Vuelve el idioma: látigo que corroe la espera
de querer un significado entre las fugas del deseo.

Queridos fantasmas no me enseñéis el rito del olvido,
acudid con vuestros vientres azules
hasta mi camastro roto.

Susurradme las canciones de la alegría
mientras el vendaval acuna mi desapego
(que sea la noche el espectáculo que no viviré,
la luz iluminada por la herida)
bajo esta cicatriz
que es un racimo de cálices derrotados
.
me gusta su estilo, las imágenes y la herida, tiene un toque especial, grato leerle
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba