Kwisatz
Poeta asiduo al portal
TRANSHUMANO
- No sabes lo que estás haciendo.
- Sí lo sé, no hay otra salida.
- Es una locura, le estás vendiendo tu alma al diablo.
- Venga ya. No te pongas a dramatizar, es el signo de los tiempos.
- ¿El signo de los tiempos?
- Sí, ya sabes que no encontraré trabajo si no me actualizo.
- ¿Actualizo? ¡Que eres una persona, no un software!
- Al caso es lo mismo para las empresas. Tengo que instalarme esos implantes. Con mis capacidades nativas humanas nunca me contratarán.
- ¿Pero estás loco? ¿Vas a darles permiso para que te instalen esos implantes controlados por el pensamiento que potencian tus capacidades? ¿Eres consciente de las implicaciones?
- Sí, que podré vivir una vida decente, formar una familia y tener un futuro. Y que los potenciados no volverán a mirarme por encima del hombro.
- Les vas a ceder el último reducto de libertad que te queda: Tus pensamientos.
- ¡No seas exagerado! Ya sabes que la ley contempla que las empresas no tendrán acceso a mis funciones mentales fuera del horario laboral.
- ¿Y tú te crees esa mierda? En serio, ¿No tienes miedo de convertirte en una marioneta?
- ¿Y qué quieres? ¿Qué siga siendo un humano salvaje? ¿Vivir en un maldito ghetto, sin horizontes en la vida, mantenido con una pensión vitalicia de mala muerte?
- Por lo menos seguirás siendo una persona.
- Y si me pongo los implantes también seguiré siéndolo. ¿No lo has entendido? Es la evolución, una nueva especie: el homo tecnológico. Los que sois como tú acabaréis extinguiéndoos. Ya no hay lugar para vosotros en esta tierra, estáis obsoletos.
- Prefiero volver a vivir en el neolítico que convertirme en un títere como tú.
- ¿No crees que exageras?
- ¡No! ¿Es que no lo ves? Vais a convertiros en una mente colmena controlada por una élite. Esos implantes serán tus cadenas. Siempre necesitarás de la empresa para su mantenimiento, tu vida dependerá de ello.
- Da igual lo que digas, no pienso volver al fango. Adaptarse o morir, hermano.
- Respeto tu voluntad, pero no me llames hermano porque no lo volveremos a ser.
- Lamento oírlo. Tal vez entres en razón más adelante.
- Yo tampoco volveré al ghetto, voy a abandonar la ciudad. Cuentan que hay una comuna de humanos salvajes que viven de la agricultura en zonas remotas. Ese es mi destino y allí moriré como un hombre libre.