Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Hoy, tras finalizar el acto,
me he descubierto,
a oscuras escondido.
mientras llenaba,
de versos sin sentido,
el cobertizo,
de este pecho desnutrido.
Me he descrito,
como un hombre empobrecido,
que sólo a oscuras
entiende el contenido,
y entre sonetos
he resuelto el alarido,
de este llanto
al que someto a mi oidos.
Si es mi condena
la ausencia de cadenas,
si mi palabras no son libres como el viento.
El alarido que me mata por momentos.
Es el sonido de mi verso en descontento.
Y una vez más,
resuelto el acertijo,
volví a mi cueva de miedos incansables,
y allí volví a ser el verso incontrolable,
que hace de baile de las letras su cobijo.
me he descubierto,
a oscuras escondido.
mientras llenaba,
de versos sin sentido,
el cobertizo,
de este pecho desnutrido.
Me he descrito,
como un hombre empobrecido,
que sólo a oscuras
entiende el contenido,
y entre sonetos
he resuelto el alarido,
de este llanto
al que someto a mi oidos.
Si es mi condena
la ausencia de cadenas,
si mi palabras no son libres como el viento.
El alarido que me mata por momentos.
Es el sonido de mi verso en descontento.
Y una vez más,
resuelto el acertijo,
volví a mi cueva de miedos incansables,
y allí volví a ser el verso incontrolable,
que hace de baile de las letras su cobijo.