enciende un cigarro con fuegos fatuos
y suspira telegráficamente
sabiendo que la ciudad le cabe en las amígdalas.
pero tras la cortina
hay eruditos de Starbucks
cuarentones que se retocan las arrugas con un Ford Mustang
lunas que posan para Goya
Senseis de la oferta y la demanda
materia gris, materia negra, materia
y sonrisas tan vacías como paisajes sin japoneses y cámaras.
por eso yo
mando mi guitarra al logopeda
para en el silencio de las piedras
hacer de su cuerpo una metáfora del baseball
y olvidar que a través de esta misma cortina
la vida nos devuelve la mirada
al pasar.
y suspira telegráficamente
sabiendo que la ciudad le cabe en las amígdalas.
pero tras la cortina
hay eruditos de Starbucks
cuarentones que se retocan las arrugas con un Ford Mustang
lunas que posan para Goya
Senseis de la oferta y la demanda
materia gris, materia negra, materia
y sonrisas tan vacías como paisajes sin japoneses y cámaras.
por eso yo
mando mi guitarra al logopeda
para en el silencio de las piedras
hacer de su cuerpo una metáfora del baseball
y olvidar que a través de esta misma cortina
la vida nos devuelve la mirada
al pasar.