Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si no te gusta amar, por qué viniste
a quitarme la vida lentamente,
ingrata situación que amargamente
arrastro sin saber por qué mentiste.
Ya que por más que amé, solo fingiste
estar pensando en mí constantemente
sabiendo a posteriori que tu mente
jamás entre mis brazos la tuviste.
El descanso y sosiego son mi guía
en mis mejores horas palaciegas
pues vivo como un rey, ¡quién lo diría!,
después de mucho amar y tantas pegas
Siempre estuvo la calma preparada
para, tras la tormenta, ser mi amada.
a quitarme la vida lentamente,
ingrata situación que amargamente
arrastro sin saber por qué mentiste.
Ya que por más que amé, solo fingiste
estar pensando en mí constantemente
sabiendo a posteriori que tu mente
jamás entre mis brazos la tuviste.
El descanso y sosiego son mi guía
en mis mejores horas palaciegas
pues vivo como un rey, ¡quién lo diría!,
después de mucho amar y tantas pegas
Siempre estuvo la calma preparada
para, tras la tormenta, ser mi amada.