PINGUY
Poeta recién llegado
Alcanzando cimas,
bajando a infiernos,
soportando sublimes subidas,
teniendo sueños horrendos.
Así es el trastorno bipolar,
constantes vaivenes en el ánimo
que nos hacen con otras cosas soñar.
Risas seguidas de lágrimas
que no todos alcanzan
pues es tan hondo su penar
que prefieren otro camino llevar.
Camino con un solo destino: el suicidio.
Penas grandiosas, penas funestas.
Alegrías confusas, alegrías pasajeras.
Trastorno bipolar: euforia y melancolía.
El trastorno bipolar es un desvarío del alma sin igual.
JUAN MANUEL PEÑA RAMÍREZ (PARLA-MADRID)
bajando a infiernos,
soportando sublimes subidas,
teniendo sueños horrendos.
Así es el trastorno bipolar,
constantes vaivenes en el ánimo
que nos hacen con otras cosas soñar.
Risas seguidas de lágrimas
que no todos alcanzan
pues es tan hondo su penar
que prefieren otro camino llevar.
Camino con un solo destino: el suicidio.
Penas grandiosas, penas funestas.
Alegrías confusas, alegrías pasajeras.
Trastorno bipolar: euforia y melancolía.
El trastorno bipolar es un desvarío del alma sin igual.
JUAN MANUEL PEÑA RAMÍREZ (PARLA-MADRID)