Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
La vez que te fuiste me dejaste en soledad
ahora que estoy solo, al marcharse también ella,
el silencio viene a ofrecerme su amistad,
y la nostalgia, que ya no quiere querella.
Cada despertar ha sido comprobar
que no resucitas
que el dolor no te fulmina,
a pesar de disparar con certeza.
Esta madrugada hicimos una tregua
nos despedimos firmando el armisticio;
las espaldas cedieron lugar al silencio
los pasos se enmudecieron como río sin agua.
Melancolía y distancia
nostalgia y soledades,
queda el llanto del alma sin fragancia
en esta suspensión de hostilidades.