Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Tus labios y esa mirada,
no se comparan con nada,
desconoces ni te imaginas,
todo lo que en mi incitan.
Demandan en exceso,
el más atrevido beso,
o apenas un mínimo rose,
que solo novios conocen.
Tus labios y su contorno,
derriten suben el tono,
imaginando a lo que saben,
se humedecen mis pesares.
Después haberlos mirado,
y aun serles un extraño.
con ese sutil desdén,
pues no los mire ayer.
Tengo tanto miedo,
de solitarios desvelos,
temo soñar también,
y ahí tampoco estés.
Tus labios y ese guiño,
tan tuyo característico,
te hacen amante perfecta
ya casi extinta princesa.
No espero entiendas,
tantas cosas generas,
sin que tú te lo propongas,
cautivarías hasta una roca.
Un dedo en tu boca,
y mi sangre galopa,
con tan simple seña,
imposible me abstenga.
Deseo exagerado,
por esos tus labios,
incontrolable arrebato,
Ven y sellemos el Trato…
no se comparan con nada,
desconoces ni te imaginas,
todo lo que en mi incitan.
Demandan en exceso,
el más atrevido beso,
o apenas un mínimo rose,
que solo novios conocen.
Tus labios y su contorno,
derriten suben el tono,
imaginando a lo que saben,
se humedecen mis pesares.
Después haberlos mirado,
y aun serles un extraño.
con ese sutil desdén,
pues no los mire ayer.
Tengo tanto miedo,
de solitarios desvelos,
temo soñar también,
y ahí tampoco estés.
Tus labios y ese guiño,
tan tuyo característico,
te hacen amante perfecta
ya casi extinta princesa.
No espero entiendas,
tantas cosas generas,
sin que tú te lo propongas,
cautivarías hasta una roca.
Un dedo en tu boca,
y mi sangre galopa,
con tan simple seña,
imposible me abstenga.
Deseo exagerado,
por esos tus labios,
incontrolable arrebato,
Ven y sellemos el Trato…