Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Una hilera de estrellas sin camino
pisan una tras otra entre mis ojos,
tú has cavado ese túnel que te escapa
de la sombra sin punto luminoso
que es deseo de signos y de ciegos.
Ciegos son mis recuerdos en tu pozo,
todo agua que asciende y es cascada
en la noche afeitada y que se corta
con un sol extranjero y sin caída.
Si ese sol se cayera de ese cielo,
tan abajo que nunca llovería,
mi boca inventaría su cuchillo.
Porque verte en el rostro de la sed,
brilla y quema por todo el universo.
pisan una tras otra entre mis ojos,
tú has cavado ese túnel que te escapa
de la sombra sin punto luminoso
que es deseo de signos y de ciegos.
Ciegos son mis recuerdos en tu pozo,
todo agua que asciende y es cascada
en la noche afeitada y que se corta
con un sol extranjero y sin caída.
Si ese sol se cayera de ese cielo,
tan abajo que nunca llovería,
mi boca inventaría su cuchillo.
Porque verte en el rostro de la sed,
brilla y quema por todo el universo.