despertando
Poeta adicto al portal
Desde el umbral de mi amado Trefacio
todo rebosa al olor de la ambrosía.
Oigo cantar una dulce melodía
sentada en este apacible espacio.
Aquí el tiempo no camina al mismo son,
todo trasciende a través de la armonía.
La deidad me acompaña en mis días,
entona su voz al grácil corazón.
El sonoro río engalana los prados,
brotan las hojas de los manzanales,
bellas flores adornan los regatos.
Amanecen dorados rayos de sol,
dando luz a toda esta pedanía,
que deslumbran con su color.
todo rebosa al olor de la ambrosía.
Oigo cantar una dulce melodía
sentada en este apacible espacio.
Aquí el tiempo no camina al mismo son,
todo trasciende a través de la armonía.
La deidad me acompaña en mis días,
entona su voz al grácil corazón.
El sonoro río engalana los prados,
brotan las hojas de los manzanales,
bellas flores adornan los regatos.
Amanecen dorados rayos de sol,
dando luz a toda esta pedanía,
que deslumbran con su color.