Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Treinta Minutos
Treinta minutos necesita nuestra alma para fabricar un poema,
treinta minutos que son de gloria, de alma eterna,
son los instantes del cuerpo que vive enamorado de sus raíces,
de la verdad completa;
Son los minutos que recorren nuestras almas
hacia el dulce despertar de lo que ya está sabiamente escrito,
en el majestuoso vuelo de la rapaz que circula en el aire
alimentando nuestro sueño,
son treinta minutos de afán desmesurado por lograr los versos que nacen del alma,
a veces perdidos y atolondrados,
son los minutos excelsos de nuestras incombustibles almas,
que en oleadas de aleteos vuelan en circulo
sobre nuestras sabias cabezas.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
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