alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tres días con mis nietos
Tres días con mis nietos.
Ellos son toda mi alegría
Desde que llegan llenan la casa de algarabía,
Tres días se quedan conmigo
Mis bellos y queridos nietos
Sus papis trabajan de noche
Y tres días yo los disfruto.
Desde que llegan hasta que se van,
Me encanta!! prepararles la cena,
Siempre les encanta el pan,
Comienzan dando gracias a Dios,
Y al tiempo los meto a bañar,
Son los días que duermen conmigo
Los deberían escuchar orar,
Oran por todo el mundo y por sus papis,
Tíos, abuela y primos,
Recitan el Salmo (1)
Y luego se abrazan de mí,
Para luego dormir,
Es como si ese día,
Durmiera en medio de ángeles
me echan sus manos al cuello,
y me besan como nadie.
Por nada cambio ese amor,
que me abraza y me acaricia,
es su inocencia y cariño,
Al día siguiente les preparo sándwiches,
con dedicación y espero,
pues son ellos lo que yo más quiero.
Y les Pongo su uniforme,
pues no tardará papá,
para llevarlos al cole.
Y así esos tres días.
Como disfrutó a mis nietos.
Ellos son mi bendición.
Que me llegó del cielo.
Gracias a Dios por mis nietos.
Alicia Pérez Hernández
No es la pluma la que escribe… es el alma…
Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.
(Poema alma desnuda de Alfonsina Storni)
Tres días con mis nietos.
Ellos son toda mi alegría
Desde que llegan llenan la casa de algarabía,
Tres días se quedan conmigo
Mis bellos y queridos nietos
Sus papis trabajan de noche
Y tres días yo los disfruto.
Desde que llegan hasta que se van,
Me encanta!! prepararles la cena,
Siempre les encanta el pan,
Comienzan dando gracias a Dios,
Y al tiempo los meto a bañar,
Son los días que duermen conmigo
Los deberían escuchar orar,
Oran por todo el mundo y por sus papis,
Tíos, abuela y primos,
Recitan el Salmo (1)
Y luego se abrazan de mí,
Para luego dormir,
Es como si ese día,
Durmiera en medio de ángeles
me echan sus manos al cuello,
y me besan como nadie.
Por nada cambio ese amor,
que me abraza y me acaricia,
es su inocencia y cariño,
Al día siguiente les preparo sándwiches,
con dedicación y espero,
pues son ellos lo que yo más quiero.
Y les Pongo su uniforme,
pues no tardará papá,
para llevarlos al cole.
Y así esos tres días.
Como disfrutó a mis nietos.
Ellos son mi bendición.
Que me llegó del cielo.
Gracias a Dios por mis nietos.
Alicia Pérez Hernández
No es la pluma la que escribe… es el alma…
Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.
(Poema alma desnuda de Alfonsina Storni)
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