David Bernal
Poeta recién llegado
Tres ratones se contaban cuentos a la vez
Ninguno entendía mas allá de sus bigotes
Eran largos creían
Y fuertes
Aunque rápido se quemen, llenos de queso y de miel
Pensaban que sabían todo
Dentro siempre en la madriguera
Y llovía tierra sobre las velas
Caía el techo a pesar de que lo vieran
No se decidían a apuntalarlo
Ocupados narcisos con sus ombligos
Cebados de ego y de mierda
Royeron las puertas y las cuerdas
Dejando estatuas de sal
Comiendo de la ratonera acabarán los días
Celosos de su propia gula
Rellenos sino del engaño
De sus venas, y tímidos latidos en su cuello
Y eran historias de amor
De justicia, héroes y princesas
De aventuras, rebeliones, querellas
Y solo ellas acabarán quedando
Vale mas el queso o la verdad?
La vida o la mentira?
Las palabras que se lleva el viento preso del invierno
O la primavera estéril y estúpida del intelecto
El suelo está lleno de veneno
Tan dulce tan bueno y tan cierto
Tan intangible como lo que aprenden
A repetir cómo un molino el viento
Que lo comen a bocados ignorantes
Deseosos de llenarse de su esencia
Muriéndose de pena y vergüenza
De saliva seca es el perfume
De frágiles mentes putrefactas
Dando caladas de ese bien común llamado ciencia
De esa humanidad que asola la conciencia
De esa penitencia de creerse culto, y es ausencia
Del color oscuro y las miradas llenas
Brillos de luna en almas abiertas
De reyes guerreros y poetas
Ya no se cantan canciones, en ratoneras muertas
Himnos celtas
Cuerpos fuertes, mentes selectas Embaucados con humos
Bebidas y setas
Ya no cantéis roedores en mi oído cada noche
Que no quiero escuchar vuestro egoísmo y vuestra copla
Siempre igual llena de descaro, de seguridad en lo improbable
De soberbia de la falta de razón
Que solo en fe basa su discurso
Ya no me quedan fuerzas
Paciencia ni retorica
Para explicaros el queso
Que roéis en la inconsciencia
Es el que os atrapa y os aleja
El que os oprime y os deja sin sonrisa
Ninguno entendía mas allá de sus bigotes
Eran largos creían
Y fuertes
Aunque rápido se quemen, llenos de queso y de miel
Pensaban que sabían todo
Dentro siempre en la madriguera
Y llovía tierra sobre las velas
Caía el techo a pesar de que lo vieran
No se decidían a apuntalarlo
Ocupados narcisos con sus ombligos
Cebados de ego y de mierda
Royeron las puertas y las cuerdas
Dejando estatuas de sal
Comiendo de la ratonera acabarán los días
Celosos de su propia gula
Rellenos sino del engaño
De sus venas, y tímidos latidos en su cuello
Y eran historias de amor
De justicia, héroes y princesas
De aventuras, rebeliones, querellas
Y solo ellas acabarán quedando
Vale mas el queso o la verdad?
La vida o la mentira?
Las palabras que se lleva el viento preso del invierno
O la primavera estéril y estúpida del intelecto
El suelo está lleno de veneno
Tan dulce tan bueno y tan cierto
Tan intangible como lo que aprenden
A repetir cómo un molino el viento
Que lo comen a bocados ignorantes
Deseosos de llenarse de su esencia
Muriéndose de pena y vergüenza
De saliva seca es el perfume
De frágiles mentes putrefactas
Dando caladas de ese bien común llamado ciencia
De esa humanidad que asola la conciencia
De esa penitencia de creerse culto, y es ausencia
Del color oscuro y las miradas llenas
Brillos de luna en almas abiertas
De reyes guerreros y poetas
Ya no se cantan canciones, en ratoneras muertas
Himnos celtas
Cuerpos fuertes, mentes selectas Embaucados con humos
Bebidas y setas
Ya no cantéis roedores en mi oído cada noche
Que no quiero escuchar vuestro egoísmo y vuestra copla
Siempre igual llena de descaro, de seguridad en lo improbable
De soberbia de la falta de razón
Que solo en fe basa su discurso
Ya no me quedan fuerzas
Paciencia ni retorica
Para explicaros el queso
Que roéis en la inconsciencia
Es el que os atrapa y os aleja
El que os oprime y os deja sin sonrisa
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