Tres razones para soñarte

ValentinaVK

Poeta recién llegado
Probablemente sean las tres de la mañana,
Todavía el frío se filtra por la ventana,
Y yo,
Yo solo te escribo esta carta,
Si te soy sincera,
No puedo dormir,
Desde que te marchaste,
Siento que me han quitado la piel,
Es tarde, ya lo sé,
Pareciera que hubiese sido ayer,
También sé que no vas a volver.

Probablemente sean las 3 de la mañana,
Y te siento tan cercana,
Emociones extrañas invaden mi alma,
Llenándome de completa calma,
Hay cosas que es mejor no decir,
Es por eso que una carta prefiero escribir,
Ya no quiero fingir,
No quiero convencerme de que es mejor así,
El dolor de tu ausencia hace más amarga mi existencia,
Mis pensamientos atormentan mi conciencia,
Un pequeño lápiz se rompe,
Víctima de mi impaciencia,
Y mi vista se nubla como cualquier otro día,
Al mirar tú fotografía.

Probablemente sean las 3 de la mañana,
Y mi atención se desvía a un viejo sillón,
¿Lo recuerdas?
Aquel viejo sillón,
En el que solías sentarte cada tarde,
Contemplabas las hojas caer,
Las gotas de lluvia y el atardecer,
Pero te fuiste,
¿Lo recuerdas?
Yo intenté olvidarlo,
Intenté olvidarlo una y otra vez,
Pero mi corazón parecía no entender,
Intenté olvidarlo hasta enloquecer,
Y cada vez que intentaba,
Más lágrimas de mi rostro se derramaban,
¿Cuántas veces tuve que tragarme mi dolor y fingir?
Fingir que todo estaba bien,
Y actuaba tan bien que por un momento pensé que iban a aplaudir.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Y un gato se asoma por la ventana,
Sonrío nostálgicamente,
Todavía te siento tan cercana,
Las cadenas que nadie puede ver,
Empiezan a lastimar mi piel,
Todo iba tan bien,
Podía tocar el cielo,
Pero desperté en el suelo,
Golpeada por las tragedias que deja el tiempo,
Y empecé a tener miedo,
Dándome cuenta,
De lo vulnerable que era,
Nunca te lo dije,
Creí que la vida nos daría suficiente tiempo,
Nunca encontré el momento perfecto.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero ahora estás tan lejana,
Sólo mis recuerdos me acompañan,
Siento mis ojos intentar cerrarse,
Ya puedo ver el amanecer,
Siento que caigo en la profunda oscuridad,
Y me ahogo en mi soledad,
En mis lágrimas como si pasara un día más.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero el sol se asoma por mi ventana,
Lastimando mis ojos,
Lastimando mi alma,
Te siento tan lejana,
Y me siento tan abandonada,
Mientras mi calma se convierte en nada.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero el sol se asoma por la ventana,
Evito que mi piel se transforme en metal,
Mientras de mi pecho,
Arranco mi corazón deshecho,
Y lentamente caigo en los brazos de Morfeo.
 
A esa hora, mi gata se pone a hacer ruido en la ventana también, para entrar...
Me pasa, que todo cuanto me rodea está lejano para mí... Creí que aquí, dejaría de sentir eso... Y no.
Yo intento eh, me bajo a la altura que deba para acompañar... Pero nadie parece querer ir hasta donde yo estoy.

Una vez abrí mi burbuja a alguien. No podía creer que alguien haya atravesado todos los obstáculos y se parara allí, como si hubiese estado siempre allí.

Dio vuelta el mundo eh... Desde cualquier punto, yo la sentía y la siento allí.

La distancia es relativa vio.
 
Probablemente sean las tres de la mañana,
Todavía el frío se filtra por la ventana,
Y yo,
Yo solo te escribo esta carta,
Si te soy sincera,
No puedo dormir,
Desde que te marchaste,
Siento que me han quitado la piel,
Es tarde, ya lo sé,
Pareciera que hubiese sido ayer,
También sé que no vas a volver.

Probablemente sean las 3 de la mañana,
Y te siento tan cercana,
Emociones extrañas invaden mi alma,
Llenándome de completa calma,
Hay cosas que es mejor no decir,
Es por eso que una carta prefiero escribir,
Ya no quiero fingir,
No quiero convencerme de que es mejor así,
El dolor de tu ausencia hace más amarga mi existencia,
Mis pensamientos atormentan mi conciencia,
Un pequeño lápiz se rompe,
Víctima de mi impaciencia,
Y mi vista se nubla como cualquier otro día,
Al mirar tú fotografía.

Probablemente sean las 3 de la mañana,
Y mi atención se desvía a un viejo sillón,
¿Lo recuerdas?
Aquel viejo sillón,
En el que solías sentarte cada tarde,
Contemplabas las hojas caer,
Las gotas de lluvia y el atardecer,
Pero te fuiste,
¿Lo recuerdas?
Yo intenté olvidarlo,
Intenté olvidarlo una y otra vez,
Pero mi corazón parecía no entender,
Intenté olvidarlo hasta enloquecer,
Y cada vez que intentaba,
Más lágrimas de mi rostro se derramaban,
¿Cuántas veces tuve que tragarme mi dolor y fingir?
Fingir que todo estaba bien,
Y actuaba tan bien que por un momento pensé que iban a aplaudir.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Y un gato se asoma por la ventana,
Sonrío nostálgicamente,
Todavía te siento tan cercana,
Las cadenas que nadie puede ver,
Empiezan a lastimar mi piel,
Todo iba tan bien,
Podía tocar el cielo,
Pero desperté en el suelo,
Golpeada por las tragedias que deja el tiempo,
Y empecé a tener miedo,
Dándome cuenta,
De lo vulnerable que era,
Nunca te lo dije,
Creí que la vida nos daría suficiente tiempo,
Nunca encontré el momento perfecto.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero ahora estás tan lejana,
Sólo mis recuerdos me acompañan,
Siento mis ojos intentar cerrarse,
Ya puedo ver el amanecer,
Siento que caigo en la profunda oscuridad,
Y me ahogo en mi soledad,
En mis lágrimas como si pasara un día más.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero el sol se asoma por mi ventana,
Lastimando mis ojos,
Lastimando mi alma,
Te siento tan lejana,
Y me siento tan abandonada,
Mientras mi calma se convierte en nada.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero el sol se asoma por la ventana,
Evito que mi piel se transforme en metal,
Mientras de mi pecho,
Arranco mi corazón deshecho,
Y lentamente caigo en los brazos de Morfeo.
La somnolencia pareciese perder la batalla cuando se apoderan esos recuerdos que nos arrastra al insomnio del pensamiento, tantas preguntas en silencio y al final solo la nada queda, el silencio que atrapa y mortifica. Elocuente poema, muy bello, saludos con cariño.
 
Probablemente sean las tres de la mañana,
Todavía el frío se filtra por la ventana,
Y yo,
Yo solo te escribo esta carta,
Si te soy sincera,
No puedo dormir,
Desde que te marchaste,
Siento que me han quitado la piel,
Es tarde, ya lo sé,
Pareciera que hubiese sido ayer,
También sé que no vas a volver.

Probablemente sean las 3 de la mañana,
Y te siento tan cercana,
Emociones extrañas invaden mi alma,
Llenándome de completa calma,
Hay cosas que es mejor no decir,
Es por eso que una carta prefiero escribir,
Ya no quiero fingir,
No quiero convencerme de que es mejor así,
El dolor de tu ausencia hace más amarga mi existencia,
Mis pensamientos atormentan mi conciencia,
Un pequeño lápiz se rompe,
Víctima de mi impaciencia,
Y mi vista se nubla como cualquier otro día,
Al mirar tú fotografía.

Probablemente sean las 3 de la mañana,
Y mi atención se desvía a un viejo sillón,
¿Lo recuerdas?
Aquel viejo sillón,
En el que solías sentarte cada tarde,
Contemplabas las hojas caer,
Las gotas de lluvia y el atardecer,
Pero te fuiste,
¿Lo recuerdas?
Yo intenté olvidarlo,
Intenté olvidarlo una y otra vez,
Pero mi corazón parecía no entender,
Intenté olvidarlo hasta enloquecer,
Y cada vez que intentaba,
Más lágrimas de mi rostro se derramaban,
¿Cuántas veces tuve que tragarme mi dolor y fingir?
Fingir que todo estaba bien,
Y actuaba tan bien que por un momento pensé que iban a aplaudir.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Y un gato se asoma por la ventana,
Sonrío nostálgicamente,
Todavía te siento tan cercana,
Las cadenas que nadie puede ver,
Empiezan a lastimar mi piel,
Todo iba tan bien,
Podía tocar el cielo,
Pero desperté en el suelo,
Golpeada por las tragedias que deja el tiempo,
Y empecé a tener miedo,
Dándome cuenta,
De lo vulnerable que era,
Nunca te lo dije,
Creí que la vida nos daría suficiente tiempo,
Nunca encontré el momento perfecto.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero ahora estás tan lejana,
Sólo mis recuerdos me acompañan,
Siento mis ojos intentar cerrarse,
Ya puedo ver el amanecer,
Siento que caigo en la profunda oscuridad,
Y me ahogo en mi soledad,
En mis lágrimas como si pasara un día más.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero el sol se asoma por mi ventana,
Lastimando mis ojos,
Lastimando mi alma,
Te siento tan lejana,
Y me siento tan abandonada,
Mientras mi calma se convierte en nada.

Probablemente sean las tres de la mañana,
Pero el sol se asoma por la ventana,
Evito que mi piel se transforme en metal,
Mientras de mi pecho,
Arranco mi corazón deshecho,
Y lentamente caigo en los brazos de Morfeo.

las tres de la mañana o tener la sensación que así es es para que se sienta un desconcierto al llenarse de pensamientos, melancólicos, el alma se inquieta y se revuelca en la cama y no se sabe que es amanecer.
estos poemas hacen que la melancolía en poesía sea contagiosa y la ves se admira la habilidad de describir el momento

saludos
 

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