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Música Soneto I: «I Need You To Turn To» de Elton John
Música Soneto II: «Hold on my Heart» de Phil Collins
Música Soneto III: «Indian Summer» de Jim Morrison – Robby Kreiger
TRÍPTICO A UN AMIGO (SONETO I)
Los lirios y las rosas perfuman la vereda,
los chopos espigados flanquean su cintura
y silba el arroyuelo su fresca partitura
que oscila por la brisa regando la alameda.
¡Eterna primavera que canta en la arboleda
los ecos luminosos de nuestra singladura!
Es la amistad sincera que emerge sin fisura,
desnuda de matices, ¡es puro lo que queda!
Después de tantos años y tanto caminado
nos sobra la palabra, nos basta la mirada,
qué suerte compañero habernos encontrado.
Saber que cuando el tiempo nos dore la pisada
podré brindar contigo, reírnos del pasado,
¡sentir que fuimos todo en esta inmensa nada!
(SONETO II)
La vida no conoce la palabra certeza,
no mira para atrás, no admite desempate.
Por ello hay que vivirla sin un mayor debate,
libar la dulce pulpa que esconde su corteza.
Si la vida se deja rescata la belleza
dándole a la rutina un jaque casi mate
y siente por un leve / instante como late
cada poro del ser con toda su pureza.
La vida son las notas fugaces de un acorde
a veces es cascada de flores en febrero
a veces enlutada de inercia monocorde.
¡Invítala a bailar al ritmo de un bolero!
que caiga enamorada y nunca se desborde.
Tú sabes lo que digo, querido compañero.
(SONETO III)
En la paz del camino serpentean los trazos
de espigas de romero y púrpura lavanda;
la brújula del tiempo se embriaga y ya no manda.
Así será el sendero que tomen vuestros pasos.
Las hebras de algodón flotando en cielos rasos,
el vuelo de las aves sobre un sol que se ablanda,
las charlas y los planes en la roja veranda.
Así serán las tardes que cubran los ocasos.
¡Ya silba vuestro tren! que prende sus luceros
cargado de esperanzas que riman con amar,
con rumbo a un horizonte de brisa sin linderos.
Que bajo el pentagrama del cosmos circular
graviten vuestros pulsos y vibren los «te quieros»
al filo luminoso de un médano lunar.
Música Soneto I: «I Need You To Turn To» de Elton John
Música Soneto II: «Hold on my Heart» de Phil Collins
Música Soneto III: «Indian Summer» de Jim Morrison – Robby Kreiger
TRÍPTICO A UN AMIGO
(SONETO I)
Los lirios y las rosas perfuman la vereda,
los chopos espigados flanquean su cintura
y silba el arroyuelo su fresca partitura
que oscila por la brisa regando la alameda.
¡Eterna primavera que canta en la arboleda
los ecos luminosos de nuestra singladura!
Es la amistad sincera que emerge sin fisura,
desnuda de matices, ¡es puro lo que queda!
Después de tantos años y tanto caminado
nos sobra la palabra, nos basta la mirada,
qué suerte compañero habernos encontrado.
Saber que cuando el tiempo nos dore la pisada
podré brindar contigo, reírnos del pasado,
¡sentir que fuimos todo en esta inmensa nada!
TRÍPTICO A UN AMIGO
(SONETO II)
La vida no conoce la palabra certeza,
no mira para atrás, no admite desempate.
Por ello hay que vivirla sin un mayor debate,
libar la dulce pulpa que esconde su corteza.
Si la vida se deja rescata la belleza
dándole a la rutina un jaque casi mate
y siente por un leve / instante como late
cada poro del ser con toda su pureza.
La vida son las notas fugaces de un acorde
a veces es cascada de flores en febrero
a veces enlutada de inercia monocorde.
¡Invítala a bailar al ritmo de un bolero!
que caiga enamorada y nunca se desborde.
Tú sabes lo que digo, querido compañero.
TRÍPTICO A UN AMIGO
(SONETO III)
En la paz del camino serpentean los trazos
de espigas de romero y púrpura lavanda;
la brújula del tiempo se embriaga y ya no manda.
Así será el sendero que tomen vuestros pasos.
Las hebras de algodón flotando en cielos rasos,
el vuelo de las aves sobre un sol que se ablanda,
las charlas y los planes en la roja veranda.
Así serán las tardes que cubran los ocasos.
¡Ya silba vuestro tren! que prende sus luceros
cargado de esperanzas que riman con amar,
con rumbo a un horizonte de brisa sin linderos.
Que bajo el pentagrama del cosmos circular
graviten vuestros pulsos y vibren los «te quieros»
al filo luminoso de un médano lunar.
Tres magníficos sonetos alejandrinos los que he tenido el placer de leer y que cantan a la verdadera amistad su verso.
Gran obra compañero y ahora sólo me queda escucharlo...
Un saludo hasta la capital poeta.
Música Soneto I: «I Need You To Turn To» de Elton John
Música Soneto II: «Hold on my Heart» de Phil Collins
Música Soneto III: «Indian Summer» de Jim Morrison – Robby Kreiger
TRÍPTICO A UN AMIGO (SONETO I)
Los lirios y las rosas perfuman la vereda,
los chopos espigados flanquean su cintura
y silba el arroyuelo su fresca partitura
que oscila por la brisa regando la alameda.
¡Eterna primavera que canta en la arboleda
los ecos luminosos de nuestra singladura!
Es la amistad sincera que emerge sin fisura,
desnuda de matices, ¡es puro lo que queda!
Después de tantos años y tanto caminado
nos sobra la palabra, nos basta la mirada,
qué suerte compañero habernos encontrado.
Saber que cuando el tiempo nos dore la pisada
podré brindar contigo, reírnos del pasado,
¡sentir que fuimos todo en esta inmensa nada!
(SONETO II)
La vida no conoce la palabra certeza,
no mira para atrás, no admite desempate.
Por ello hay que vivirla sin un mayor debate,
libar la dulce pulpa que esconde su corteza.
Si la vida se deja rescata la belleza
dándole a la rutina un jaque casi mate
y siente por un leve / instante como late
cada poro del ser con toda su pureza.
La vida son las notas fugaces de un acorde
a veces es cascada de flores en febrero
a veces enlutada de inercia monocorde.
¡Invítala a bailar al ritmo de un bolero!
que caiga enamorada y nunca se desborde.
Tú sabes lo que digo, querido compañero.
(SONETO III)
En la paz del camino serpentean los trazos
de espigas de romero y púrpura lavanda;
la brújula del tiempo se embriaga y ya no manda.
Así será el sendero que tomen vuestros pasos.
Las hebras de algodón flotando en cielos rasos,
el vuelo de las aves sobre un sol que se ablanda,
las charlas y los planes en la roja veranda.
Así serán las tardes que cubran los ocasos.
¡Ya silba vuestro tren! que prende sus luceros
cargado de esperanzas que riman con amar,
con rumbo a un horizonte de brisa sin linderos.
Que bajo el pentagrama del cosmos circular
graviten vuestros pulsos y vibren los «te quieros»
al filo luminoso de un médano lunar.