Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
Hoy me encontrará el alba descendiendo
el río de los flecos cristalinos
adonde marchan todos los caminos
arrastrando los sueños y muriendo.
El nuevo día ya viene naciendo
en los primeros rayos matutinos
y en las pequeñas aves de sus trinos
la ardiente vida se va desprendiendo.
Ante la luz lo oscuro se doblega
y a la ventana alcanza su calor
aunque en mi gélido lecho perece.
Hoy conocerá el sol por qué no llega
a inundar el vacío del amor
en este pecho donde no amanece.
el río de los flecos cristalinos
adonde marchan todos los caminos
arrastrando los sueños y muriendo.
El nuevo día ya viene naciendo
en los primeros rayos matutinos
y en las pequeñas aves de sus trinos
la ardiente vida se va desprendiendo.
Ante la luz lo oscuro se doblega
y a la ventana alcanza su calor
aunque en mi gélido lecho perece.
Hoy conocerá el sol por qué no llega
a inundar el vacío del amor
en este pecho donde no amanece.