Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Árbol de vivir caduco
en los montes oscuros.
Viento de soplo viniente
que no respeta lutos.
Las manos de la noche,
abrazan tu lamento mudo;
mientras, los astros te miran,
árbol de vivir caduco
entre los montes oscuros.
¡Qué triste se quedó tu vida,
en éste invierno injusto!
Y en ése silencio que quema;
y en el viento que te dejó desnudo,
cosiendo la fría nieve
a tus brazos ya huesudos.
Ni los pájaros te quieren,
árbol de vivir caduco.
en los montes oscuros.
Viento de soplo viniente
que no respeta lutos.
Las manos de la noche,
abrazan tu lamento mudo;
mientras, los astros te miran,
árbol de vivir caduco
entre los montes oscuros.
¡Qué triste se quedó tu vida,
en éste invierno injusto!
Y en ése silencio que quema;
y en el viento que te dejó desnudo,
cosiendo la fría nieve
a tus brazos ya huesudos.
Ni los pájaros te quieren,
árbol de vivir caduco.
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