Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Triste Carnaval de frío y hambre
Yo me expando igual a uno,
dos se expanden igual a dos,
tres se expanden igual a tres,
así hasta infinito que expandirá ,
sin hacer pie.
Por la noche en el coche,
en la mañana palangana,
a mediodía casi comía;
por la tarde esperarte,
por la noche sin la cena
con los cartones,
o de nuevo en el coche
esperando la mañana palangana
con papeles y cajas de edredones.
Y un mediodía casi comía,
y por la tarde nada apagarse,
y por la noche cenaba maría,
y me dormía en el banco,
y me faltaban zahones.
Yo frío tenía
tanto como los buenos ladrones,
y me ponía en cuclillas,
y al feto no faltaban razones.
Por eso quise expandir,
y fue por los sueños lirones,
que andando quise huir
descalzo y sin zapatones.
Zapatos que vais por los aires
con alas de libre solapa,
usáis la plantilla pernil
y el pie en interior se agazapa.
Dejad el camino de huellas
sentando las bases del aire,
así podré yo volar,
y no seré pobre de balde;
y comerme los vientos,
y beberme los aires;
saciar los lamentos,
curarme las caries,
que fueron tormentos
por comerme las carnes.