Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
Triste Recuerdo
A la luz de la aurora
me marché de su lado
y en mi corazón
grabé sus sabios consejos,
así pude enfrentar torbellinos
tormentas, cielos, infiernos
y permanentes inviernos, me hice
inmune a mi dolor y frágil al ajeno,
sus huellas quedaron colgadas
en la savia de mi sangre,
siempre estuvo en mis triunfos y derrotas
me enseñó a volar con alas del amor
y saborear el dolor
como la abeja a la flor.
Aún guardo las cartitas
que me enviaba,
sabias palabras decía,
ahora lo comprendo,
las madres no se equivocan.
Un día como hoy
14 de agosto, se marchó, su ausencia
me partió el alma, era la luz de mis ojos,
recoger mis lágrimas era su misión,
me amaba
con inmensa devoción.
Al iniciar el alba, un manto
de luto cubrió mi alma vacía,
cuál gacela herida , recostada
en su lecho, contemplando su silencio,
mi pecho destrozado quedó
y es que se llevó con ella
parte de mi corazón, dejando
un profundo dolor,
quedé sin aliento,
era mi sustento.
Hoy mi alma siente su rondar,
el aroma de su perfume
en mi respirar,
en cada cosa que Dios creó
allí está, en mis sueños
susurra mi nombre
como dulce melodía,
siento su abrazo, su calor
su sacrificio de madre, su oración
su mirada vigilando mis sueños
y lo que más siento es que está
en cada latido de mi corazón.
Ella siempre
será mi canción.
Elizabeth Flores.
14 / 08 / 12..
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