sebastian Himmnerite
Poeta recién llegado
Solo ante mi tristeza, despierto la compasión de las estrellas
que tratando de llevarme muy lejos
me ahogan en el llanto de un corazón moribundo.
Se murió mi sol, se murió mi luna
lloraron en silencio mis lágrimas
la noche, mi tierna madre, me arropó de olvido, de melancolía.
Sufrió mi amor, cuando aún ella sonreía
no se marchó, se incrustó en el eco de mis entrañas
lastimo todo lo que fue suyo, lo que yo poseía.
Una lagrima rodo en mis pupilas y casi no me reconozco
en mi lecho cayeron las gotas de mi amor perdido
dibujando su figura que ya conozco
Sollozante corazón, perdió tu vida sentido
lastimero consuelo de mi alma penitente
y la espina del amargo sufrir se quedó latente.
He de olvidar pues ahí está mi cura
he de seguir pues ahí está mi virtud
he de ser yo pues ahí está mi desventura, mi presente.
que tratando de llevarme muy lejos
me ahogan en el llanto de un corazón moribundo.
Se murió mi sol, se murió mi luna
lloraron en silencio mis lágrimas
la noche, mi tierna madre, me arropó de olvido, de melancolía.
Sufrió mi amor, cuando aún ella sonreía
no se marchó, se incrustó en el eco de mis entrañas
lastimo todo lo que fue suyo, lo que yo poseía.
Una lagrima rodo en mis pupilas y casi no me reconozco
en mi lecho cayeron las gotas de mi amor perdido
dibujando su figura que ya conozco
Sollozante corazón, perdió tu vida sentido
lastimero consuelo de mi alma penitente
y la espina del amargo sufrir se quedó latente.
He de olvidar pues ahí está mi cura
he de seguir pues ahí está mi virtud
he de ser yo pues ahí está mi desventura, mi presente.