BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo pretendía ser
un poeta surrealista,
sino, y al menos,
uno existencialista.
La tristeza jamás se apropió
de mi verso, pues eran
más ajenas que propias,
las verdades en él emitidas.
Ese declinar fue en vano, pues:
la carne, mi carne,
carne pedía; mi espíritu,
desdoblado en carnosidades,
a gritos pedía sensualidades.
No había fantasmas en la cuadriga
de mi deshonor, ni existían
tiempos inmemoriales, dentro
de la liturgia del alcohol.
Mi cuerpo, un amor pedía,
un amor diferente, otro amor-.
©
un poeta surrealista,
sino, y al menos,
uno existencialista.
La tristeza jamás se apropió
de mi verso, pues eran
más ajenas que propias,
las verdades en él emitidas.
Ese declinar fue en vano, pues:
la carne, mi carne,
carne pedía; mi espíritu,
desdoblado en carnosidades,
a gritos pedía sensualidades.
No había fantasmas en la cuadriga
de mi deshonor, ni existían
tiempos inmemoriales, dentro
de la liturgia del alcohol.
Mi cuerpo, un amor pedía,
un amor diferente, otro amor-.
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