Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Las piedras duermen su cansancio
en el camino más viejo.
El sol no aleja la tristeza
de los árboles muertos,
espectros grises reclusos
de un dolor vertical.
La dureza del horizonte
trae un gusto de ceniza.
El día, feroz, nunca termina.
Las almas se aturden
en angustias circulares,
volviéndose estatuas de sal
de intimas Sodomas.
en el camino más viejo.
El sol no aleja la tristeza
de los árboles muertos,
espectros grises reclusos
de un dolor vertical.
La dureza del horizonte
trae un gusto de ceniza.
El día, feroz, nunca termina.
Las almas se aturden
en angustias circulares,
volviéndose estatuas de sal
de intimas Sodomas.