AXEL LLAMOSAS
Poeta recién llegado
Tediosa se despierta la mañana
sin ánimo de hacer nada,
de mi ser el llanto mana
pues la moral tengo dañada.
Luchando por sonreír,
mueca extraña dibuja mi alma,
adelante he de seguir
sin sentir ninguna calma.
Y me reclama el abismo,
siento su voz susurrar,
charlando conmigo mismo
me comienzo a preguntar:
¿Qué hago aquí, en las puertas del averno?,
¿Acaso sé dónde voy?,
¿Tengo cita en el infierno?,
¿Quizás toque morir hoy?
Maldita tristeza
que borras mis placeres.
Pues ya no me sacia el mar
con sus ondas singulares,
hasta el viento a molestar
a pesar de ser manjares.
Tengo el alma encadenada
por no asumir la tristeza,
dejándola envenenada
mientras pierdo la cabeza.
Quiero poder respirar,
la angustia desaparezca,
mi pecho al fin liberar,
que mi sangre fluya fresca.
sin ánimo de hacer nada,
de mi ser el llanto mana
pues la moral tengo dañada.
Luchando por sonreír,
mueca extraña dibuja mi alma,
adelante he de seguir
sin sentir ninguna calma.
Y me reclama el abismo,
siento su voz susurrar,
charlando conmigo mismo
me comienzo a preguntar:
¿Qué hago aquí, en las puertas del averno?,
¿Acaso sé dónde voy?,
¿Tengo cita en el infierno?,
¿Quizás toque morir hoy?
Maldita tristeza
que borras mis placeres.
Pues ya no me sacia el mar
con sus ondas singulares,
hasta el viento a molestar
a pesar de ser manjares.
Tengo el alma encadenada
por no asumir la tristeza,
dejándola envenenada
mientras pierdo la cabeza.
Quiero poder respirar,
la angustia desaparezca,
mi pecho al fin liberar,
que mi sangre fluya fresca.