Tropical
Brillos tropicales tocan mi ventana
Un querubín deja su estela celeste,
cual mutante en acuarela cambia a veces,
vistiendo un traje de morena nereida.
Después de una sorprendente y tibia lluvia,
sobre un madroño, guardabarrancos cantan;
adulando al sol por su candor de vida,
despertando a las monarcas mariposas.
Entre copihues, sacuanjoches y lilas,
hay manzanillas e inmensas latitudes
Amable un satélite adosa inquietudes.
La bella ondina ahora hace magia y troca;
permutando imagen de ninfa a mujer,
atrae un alma en ronda a ese nirvana.
Ramiro Deladanza