Paolo Luna
Poeta adicto al portal
El día se despierta con el sol caliente
y juegan bellas olas en la blanca arena,
la brisa viene alegre y al pasar se siente,
un ritmo saleroso de danzar cadente,
que mueve las palmeras cual mujer morena.
Las olas van y vienen, entre espumas cantan
y llegan, y se acuestan en la blanda orilla,
gaviotas que su vuelo desde el mar levantan,
el coro del océano con el viento encantan,
arriba mira el sol que majestuoso brilla.
Al fondo el horizonte con azules juega,
logrando que se junte con el mar el cielo.
Un barco adormecido en el azul navega,
y el sol un amarillo tropical le agrega.
Tu boca ansiosa sueña con el agua en hielo.
Amores de la mano que en la playa escriben
su nombre y corazones, que al llegar las olas
los borran con espuma; mas los sueños viven,
volando cual gaviotas que al danzar describen
cortejos y enloquecen por estar a solas.
La tarde acompañada de las frescas brisas,
se acuesta sobre el mar que la recibe en calma,
las luces del crepúsculo vendrán sumisas
y en rojos y naranjas dejarán las prisas
que llenan el ambiente tropical del alma.
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