Buenos tardes América.
Trópico.
Una mañana huraña.
Nubes, sol y un poco de viento.
Se mecen las hojas con maña
y el espíritu tiene su tormento.
El hilo de hormigas que marcha
de prisa, buscando su agujero para
refugiarse del agua que descharcha
todo a su paso, y el suelo ara.
El zanate al plátano pica su fruto
dándose un banquete de bruto
sabor, y su plumaje brillante
envidia del caballero andante.
El pochote que veo a lo lejos
está retoñado, reverdecieron
sus hojas, en el río ve su reflejo
de gigante, los pájaros ahí nacieron.
Una y otra vez el sol sale y se oculta
deslumbrante luz es menguada,
Las llamaradas flor del nancite insulta
al mismo sol y se presenta la vaguada...
Dr. Augusto Morales Velásquez
Trópico.
Una mañana huraña.
Nubes, sol y un poco de viento.
Se mecen las hojas con maña
y el espíritu tiene su tormento.
El hilo de hormigas que marcha
de prisa, buscando su agujero para
refugiarse del agua que descharcha
todo a su paso, y el suelo ara.
El zanate al plátano pica su fruto
dándose un banquete de bruto
sabor, y su plumaje brillante
envidia del caballero andante.
El pochote que veo a lo lejos
está retoñado, reverdecieron
sus hojas, en el río ve su reflejo
de gigante, los pájaros ahí nacieron.
Una y otra vez el sol sale y se oculta
deslumbrante luz es menguada,
Las llamaradas flor del nancite insulta
al mismo sol y se presenta la vaguada...
Dr. Augusto Morales Velásquez