Camy
Camelia Miranda
Y veo que un otoño tu cortina,
fue cambiando el color de la colina,
testigos del amor, fueron tus hojas,
del verde al oro hasta volverse rojas.
Del Poema "Al Roble"
Eduardo de la Barra
fue cambiando el color de la colina,
testigos del amor, fueron tus hojas,
del verde al oro hasta volverse rojas.
Del Poema "Al Roble"
Eduardo de la Barra
Trovando atardeceres… A Eduardo
Austro
(…)
cómo prendas en el lóbulo
tu punta de libre andanza,
cómo ilustras con la sencillez de un trazo tanta belleza.
Vuelo a ras,
sabio y tibio, como el sol de otoño.
Tan próximo a la marina de un latido,
que bulle con su efervescencia
una quimera en el arenal.
Nítido,
esencia de joya en la mesa de luz y noche;
merced en los pliegos,
en la piel del poema,
en los surcos del lienzo
donde siempre le diste rienda suelta al color de tu alma…
Y dejarse llevar,
hasta el finito crepúsculo de tus versos.
Miro hacia arriba.
Las sombras han parido su blancor
en el exordio de suave azul…
¡Trova!
huella de tu sentir
Réquiem…
Bajo el abrigo de tu cielo
Austro
(…)
cómo prendas en el lóbulo
tu punta de libre andanza,
cómo ilustras con la sencillez de un trazo tanta belleza.
Vuelo a ras,
sabio y tibio, como el sol de otoño.
Tan próximo a la marina de un latido,
que bulle con su efervescencia
una quimera en el arenal.
Nítido,
esencia de joya en la mesa de luz y noche;
merced en los pliegos,
en la piel del poema,
en los surcos del lienzo
donde siempre le diste rienda suelta al color de tu alma…
Y dejarse llevar,
hasta el finito crepúsculo de tus versos.
Miro hacia arriba.
Las sombras han parido su blancor
en el exordio de suave azul…
¡Trova!
huella de tu sentir
Réquiem…
Bajo el abrigo de tu cielo
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