EL ANGEL DEL AMOR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sonrisas marchitas,
deshojándose en otoño
corazón roto, escondido
tras un moño.
Ojos inundados de penas
y lágrimas muertas,
que rompen mis sentidos
envuelven este frio
que corre por mi cuerpo,
Duras han sido las horas,
miradas por el espejo,
sólo, enterrado bajo tierra
te espero ya parezco viejo.
Mi corazón boca abajo,
labios pidiendo ayuda,
pero nadie lo escucha
el eco responde sus gritos.
Yo esperando tú regreso,
en éste frio inmenso,
esperando un destello,
que vuelvas a renacer.
Pido a Dios que no marchite
mi amor.... tú ausencia,
que mis noches seán
de luna llena, aunque no estés
a mi lado.
Supe darte lo que fui.
eso és suficiente para
que él no mate mi querer.
deshojándose en otoño
corazón roto, escondido
tras un moño.
Ojos inundados de penas
y lágrimas muertas,
que rompen mis sentidos
envuelven este frio
que corre por mi cuerpo,
Duras han sido las horas,
miradas por el espejo,
sólo, enterrado bajo tierra
te espero ya parezco viejo.
Mi corazón boca abajo,
labios pidiendo ayuda,
pero nadie lo escucha
el eco responde sus gritos.
Yo esperando tú regreso,
en éste frio inmenso,
esperando un destello,
que vuelvas a renacer.
Pido a Dios que no marchite
mi amor.... tú ausencia,
que mis noches seán
de luna llena, aunque no estés
a mi lado.
Supe darte lo que fui.
eso és suficiente para
que él no mate mi querer.