nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Como mi propio amado eres
soy tu bella dulcinea,
solo soy la que te quiere
y desea de esta aldea.
Quien te susurra un te quiero
y a ti solo piropea,
la que cabalga contigo
y tu cuerpo saborea.
En tus noches me reflejo
porque eres mi único dueño,
soy esa dulce princesa
la que te quita a ti el sueño.
Subida en tu fiel caballo
cabalgamos y te enseño,
soy tu dócil domadora
con ese encanto hogareño.
¿Soy tu bella dulcinea?
Espero que así lo sea...
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