Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Tú belleza hasta mi fin
Quien me escuche
que se atenga a la canción,
si le suena es por enchufe,
si no entiende es apagón.
Tararea un niño el canto
de algún pájaro mayor,
sin saber del desencanto,
ni de odios, ni de amor.
Tan grandioso es este mundo
y tan pequeño a la vez,
que me pierdo por facundo
y te encuentro sin querer.
Qué sorpresa es el encuentro
cuando avisto que de ayer,
si guardabas lo más bello,
lo guardaste por volver.
Como ahora está el regreso
de difícil parecer,
no me vuelvas si es por eso,
que no sabes de mi ser.
Que tus años no pasaron
y los míos son así:
de apariencia, yo tan viejo,
tú belleza hasta mi fin.
Quien me escuche
que se atenga a la canción,
si le suena es por enchufe,
si no entiende es apagón.
Tararea un niño el canto
de algún pájaro mayor,
sin saber del desencanto,
ni de odios, ni de amor.
Tan grandioso es este mundo
y tan pequeño a la vez,
que me pierdo por facundo
y te encuentro sin querer.
Qué sorpresa es el encuentro
cuando avisto que de ayer,
si guardabas lo más bello,
lo guardaste por volver.
Como ahora está el regreso
de difícil parecer,
no me vuelvas si es por eso,
que no sabes de mi ser.
Que tus años no pasaron
y los míos son así:
de apariencia, yo tan viejo,
tú belleza hasta mi fin.