Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu boca encantadora que tiene la fineza
del pétalo y el porte de la flor del edén,
convida al beso tierno y al deleite de quién
tenga la bendición de gozar su riqueza.
Tu boca que sonríe, de noble gentileza,
no necesita afeites para adornarse bien,
está configurada por labios de satén
que portan el ornato en su inherente alteza.
Tus labios rozagantes como fruta fetén,
poseen la ambrosía que cabe en una ambueza;
tal que gráciles rosas en continuo vaivén
inician tus mohínes, tus gestos de desdén:
colofón adorable que adorna tu belleza
y me ha transfigurado en tu adicto rehén.
25 enero 2013
Copyright © Derechos reservados ®
del pétalo y el porte de la flor del edén,
convida al beso tierno y al deleite de quién
tenga la bendición de gozar su riqueza.
Tu boca que sonríe, de noble gentileza,
no necesita afeites para adornarse bien,
está configurada por labios de satén
que portan el ornato en su inherente alteza.
Tus labios rozagantes como fruta fetén,
poseen la ambrosía que cabe en una ambueza;
tal que gráciles rosas en continuo vaivén
inician tus mohínes, tus gestos de desdén:
colofón adorable que adorna tu belleza
y me ha transfigurado en tu adicto rehén.
25 enero 2013
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