Lope
Poeta adicto al portal
La aurora de tu pelo eriza mi piel,
el destello de tu sonrisa es preciosa,
precisas las palabras que salen de tu boca
y gracias a todo ello es fácil serte fiel.
El beso del agua con tu reflejo,
la simpleza de tu belleza en el espejo.
El suspiro que partió hace tiempo desde lejos
y tú besándome mientras nos volvemos viejos.
La gracia de tu cadera al caminar,
el descontrol de tu cuerpo en cada bar.
La tranquilidad de tu mirada en la nada
y el tiempo que me tomó dejarte anonadada.
Todos esos besos que te lanzó cada noche,
todos esos suspiros que se van con el viento.
Pienso en ti desde la primera vez que te escuché,
pienso en lo que siento y escribo de momento.
Me encanta el desliz de las venas por tu garganta,
el camino que recorre la gota de sudor por tu cuerpo.
Me enamora la calidez que genera nuestro campo,
nuestro campo de fuerza que nos agiganta.
Rosas, claveles, girasoles y margaritas.
Brillas más que mil soles señorita,
me enamoras con tus sonrisas hermosas,
no hay piel más suave que la tuya
y tu boca es mi paraíso, exquisita.
el destello de tu sonrisa es preciosa,
precisas las palabras que salen de tu boca
y gracias a todo ello es fácil serte fiel.
El beso del agua con tu reflejo,
la simpleza de tu belleza en el espejo.
El suspiro que partió hace tiempo desde lejos
y tú besándome mientras nos volvemos viejos.
La gracia de tu cadera al caminar,
el descontrol de tu cuerpo en cada bar.
La tranquilidad de tu mirada en la nada
y el tiempo que me tomó dejarte anonadada.
Todos esos besos que te lanzó cada noche,
todos esos suspiros que se van con el viento.
Pienso en ti desde la primera vez que te escuché,
pienso en lo que siento y escribo de momento.
Me encanta el desliz de las venas por tu garganta,
el camino que recorre la gota de sudor por tu cuerpo.
Me enamora la calidez que genera nuestro campo,
nuestro campo de fuerza que nos agiganta.
Rosas, claveles, girasoles y margaritas.
Brillas más que mil soles señorita,
me enamoras con tus sonrisas hermosas,
no hay piel más suave que la tuya
y tu boca es mi paraíso, exquisita.