Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
52 cosas que la luna no entiende
el frasco del universo vertido en mis canas
la música como frasco de perfume en la nostalgia
así el canto amarillo del sol
los veranos jugosos, como uva desvencijada,
la década que mis surcos en la cara, la estrella
del parpado, patas de gallo en la mirada,
la sonrisa de idiota en el espejo crudo, un vaso
lleno de linaza, tu voz más clara, cuando de consejo
se trata, el alma a nivel del mar, fácil para llorar,
reprimir los impulsos, el sentido del chocolate su
esencia, el deseo estúpido y tu impronta conciencia,
la basta sequia de tus soñolencias medicinas
el callejón sin salida, la emancipación de tus
carnes añejas.
El puerto único donde yace la barcaza,
el rumbo de las hojas caídas en cementerios orgánicos,
tu seres partidos,
así, el temor del amor en las calles, el deslice de los dactilares
poemas sin ninguna efervescencia,
tus 52 ocasiones pérdidas
todas aquellas calles despavoridas
y pintadas de versos erróneos
los callejones de sueños idos
la suma de tus partes, ombligo, ceja, tetas,
el sonido del piso cuando se arrastran penas,
el experto hombre de la limpieza, los collares,
tu bonsái diminuto en la mesa.
el frasco del universo vertido en mis canas
la música como frasco de perfume en la nostalgia
así el canto amarillo del sol
los veranos jugosos, como uva desvencijada,
la década que mis surcos en la cara, la estrella
del parpado, patas de gallo en la mirada,
la sonrisa de idiota en el espejo crudo, un vaso
lleno de linaza, tu voz más clara, cuando de consejo
se trata, el alma a nivel del mar, fácil para llorar,
reprimir los impulsos, el sentido del chocolate su
esencia, el deseo estúpido y tu impronta conciencia,
la basta sequia de tus soñolencias medicinas
el callejón sin salida, la emancipación de tus
carnes añejas.
El puerto único donde yace la barcaza,
el rumbo de las hojas caídas en cementerios orgánicos,
tu seres partidos,
así, el temor del amor en las calles, el deslice de los dactilares
poemas sin ninguna efervescencia,
tus 52 ocasiones pérdidas
todas aquellas calles despavoridas
y pintadas de versos erróneos
los callejones de sueños idos
la suma de tus partes, ombligo, ceja, tetas,
el sonido del piso cuando se arrastran penas,
el experto hombre de la limpieza, los collares,
tu bonsái diminuto en la mesa.
Última edición: