elissp
Poeta recién llegado
Aunque lánguido crece el mirar sombrío
de tus silente vida, de manera oculta
emana un vil encanto por estas venas marchitas;
!Ah! Tú, esfinge maldita, veneno voluptuoso,
que derramas tu cruel presencia... tú devoras
con tu existencia el aire que rodea mi tenue vida.
Herida recorro al vaporoso elixir de vida, que brota
con cada vuelo de palabra, con cada esbelta
mirada. !No! No puedo más.... el dolor se acrecienta...
los arreboles no son más que viejos recuerdos,
pues nada supera a tus encarnados labios;
como hipnotizada, como los centinelas que se suicidan
sin saber porqué, así me suicido eternamente
en la desdicha, en la espera de que algún día
poses en mi tu mirada.
de tus silente vida, de manera oculta
emana un vil encanto por estas venas marchitas;
!Ah! Tú, esfinge maldita, veneno voluptuoso,
que derramas tu cruel presencia... tú devoras
con tu existencia el aire que rodea mi tenue vida.
Herida recorro al vaporoso elixir de vida, que brota
con cada vuelo de palabra, con cada esbelta
mirada. !No! No puedo más.... el dolor se acrecienta...
los arreboles no son más que viejos recuerdos,
pues nada supera a tus encarnados labios;
como hipnotizada, como los centinelas que se suicidan
sin saber porqué, así me suicido eternamente
en la desdicha, en la espera de que algún día
poses en mi tu mirada.