El angel RENE
Poeta adicto al portal
Tu cuerpo yace desnudo sobre mi poema
dando la sensación de querer seducirlo
con tu subliminal cuerpo discreto y oculto
en el lánguido bosquejo de mi boceto poético.
Tus ojos miran fijamente mis fáciles palabras
como esperando el momento para cautivarlas
y llevarlas junto a tu suave boca para besarlas
con esa seducción siempre presente y exquisita
que precisa por toda tu piel y que bien engalana
mis letras perdidas sobre el collado de tus caderas
tan bellas y torneadas cuan grandes olas de la mar.
Con tus senos dulces que descansan sobre los párrafos
de mi poema, comenzando el idilio de tu pezón y mi soneto
y tu tierna y seductora, regalas tu flor a mi callado verso
con tus deliciosos pétalos dibujas un espacio en el universo
donde el planeta Venus es la cima a encontrarte perfecta
cautivando el hemisferio de mis claros deseos de poeta
del tiempo y del espacio donde tu vientre es el gentil dueño
que me somete y me convierte las esperanzas en un sueño
inalcanzable y profundo del amor hacia tu voz argentina
y melodiosa, como ese saxofón melódico que me domina,
que provoca premura, sensaciones y deseos de un beso
hacia tu perfumado cuello, tan exquisito como tu regazo
donde arrullas mi verso y mi poema, enamorado de ti
y de tu callado cuerpo.
Ángel René
dando la sensación de querer seducirlo
con tu subliminal cuerpo discreto y oculto
en el lánguido bosquejo de mi boceto poético.
Tus ojos miran fijamente mis fáciles palabras
como esperando el momento para cautivarlas
y llevarlas junto a tu suave boca para besarlas
con esa seducción siempre presente y exquisita
que precisa por toda tu piel y que bien engalana
mis letras perdidas sobre el collado de tus caderas
tan bellas y torneadas cuan grandes olas de la mar.
Con tus senos dulces que descansan sobre los párrafos
de mi poema, comenzando el idilio de tu pezón y mi soneto
y tu tierna y seductora, regalas tu flor a mi callado verso
con tus deliciosos pétalos dibujas un espacio en el universo
donde el planeta Venus es la cima a encontrarte perfecta
cautivando el hemisferio de mis claros deseos de poeta
del tiempo y del espacio donde tu vientre es el gentil dueño
que me somete y me convierte las esperanzas en un sueño
inalcanzable y profundo del amor hacia tu voz argentina
y melodiosa, como ese saxofón melódico que me domina,
que provoca premura, sensaciones y deseos de un beso
hacia tu perfumado cuello, tan exquisito como tu regazo
donde arrullas mi verso y mi poema, enamorado de ti
y de tu callado cuerpo.
Ángel René
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