Santiago_del_Alba
Poeta recién llegado
Es tu piel
un abrigo de caña.
Fibras de azúcar negra,
y trigo, y canela
que se muerden a sí mismas.
Hierves en el interior de mis brazos
que se ensalzan en tu ropa
adherida a tus huesos.
Tu aliento de tigre
suave de amapolas,
tierno de azucenas,
restriega mis venas
con su fresca espada.
Corres o galopas
sobre el mar
coronado de corolas
buscándome en las sombras
unívocas de la tarde
enzarzadas a tu labriego.
A tus pies
elevo mi frente.
Tus pies de bambú
arqueados y perfectos.
Tus pies rosados.
Recorres mi mundo
sobre la silueta
que dibuja para mí el cielo.
Amas mi cuerpo inerte
bajo tus pies
que soportan tu pequeño peso.
Pequeñas manos,
nacarados dedos de perla.
Torbellinos o huracanes esporádicos,
como tus besos de sirena
vírgenes como las margaritas.
Me llevan en pasos de manglares
a encallarme en alguna orilla oscura
para besarnos con la mirada.
un abrigo de caña.
Fibras de azúcar negra,
y trigo, y canela
que se muerden a sí mismas.
Hierves en el interior de mis brazos
que se ensalzan en tu ropa
adherida a tus huesos.
Tu aliento de tigre
suave de amapolas,
tierno de azucenas,
restriega mis venas
con su fresca espada.
Corres o galopas
sobre el mar
coronado de corolas
buscándome en las sombras
unívocas de la tarde
enzarzadas a tu labriego.
A tus pies
elevo mi frente.
Tus pies de bambú
arqueados y perfectos.
Tus pies rosados.
Recorres mi mundo
sobre la silueta
que dibuja para mí el cielo.
Amas mi cuerpo inerte
bajo tus pies
que soportan tu pequeño peso.
Pequeñas manos,
nacarados dedos de perla.
Torbellinos o huracanes esporádicos,
como tus besos de sirena
vírgenes como las margaritas.
Me llevan en pasos de manglares
a encallarme en alguna orilla oscura
para besarnos con la mirada.
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