Hoy estrangula la cuerda,
y los días tan alegres
se convierten en días tristes y ásperos como troncos ajados.
Hoy no hay luz, no se vislumbra nada
y me toca refugiarme
en la sombra del recuerdo.
Ayer me guiaba tu resplandor color oro,
y hoy me tropiezo por el resbaladizo
musgo enmohecido,
de piedras en umbrales.
Hoy se desquebrajan los consuelos
y se tiñen con un crespon negro
las velas que no sé han de soplar.
Viviendo en la cárcel de la sombra,
cumplo la pena por el delito cometido,
y en mis recuerdos de libertad te digo:
Que este día tan tuyo,
quiero pasarlo contigo.
y los días tan alegres
se convierten en días tristes y ásperos como troncos ajados.
Hoy no hay luz, no se vislumbra nada
y me toca refugiarme
en la sombra del recuerdo.
Ayer me guiaba tu resplandor color oro,
y hoy me tropiezo por el resbaladizo
musgo enmohecido,
de piedras en umbrales.
Hoy se desquebrajan los consuelos
y se tiñen con un crespon negro
las velas que no sé han de soplar.
Viviendo en la cárcel de la sombra,
cumplo la pena por el delito cometido,
y en mis recuerdos de libertad te digo:
Que este día tan tuyo,
quiero pasarlo contigo.