el enviado
Poeta recién llegado
No estoy,
cegando mi amor hacia ti,
mi búsqueda a ti causó nuestra distancia
y pensé estar sereno.
Si el problema fue que nos descubrieron
cuando estábamos solos,
perdóname.
Cometí el pecado de estar en tus brazos cuando no podía.
La distancia me traga
y se alimenta de mi melancolía;
Ya sólo me queda esperar el fin de mis días.
Tu lejanía me adelanta al juicio divino,
me juzga ,
me pregunta qué por qué no estoy contigo.
cegando mi amor hacia ti,
mi búsqueda a ti causó nuestra distancia
y pensé estar sereno.
Si el problema fue que nos descubrieron
cuando estábamos solos,
perdóname.
Cometí el pecado de estar en tus brazos cuando no podía.
La distancia me traga
y se alimenta de mi melancolía;
Ya sólo me queda esperar el fin de mis días.
Tu lejanía me adelanta al juicio divino,
me juzga ,
me pregunta qué por qué no estoy contigo.