jluispsic
Poeta recién llegado
Tú eres mi esencia, la dulce musa que al final me deja,
Como nube que atraviesa el cielo al ritmo del viento
Hoy te llevas de mi vida tu presencia y tu mirada alejas
Pones punto final a tu participación en inconcluso cuento.
Y cómo me veré en tus ojos, que no me atrevo a reprocharte
Que hoy te vayas con el fruto de nuestra historia al frente,
Que me dejes con todos los recuerdos para no olvidarte
Y destruyas con tu altivez todo contacto, todo puente.
Tú eres mi nube, la dulce sombra que refresca mi decepción,
Árbol sabio y sagrado al que me abrazo para sentir a Dios,
Flor de luna que me embriaga hasta la desesperación
Estrella fugaz que no dejó el tiempo brillar para decir adiós.
No sabré por cuales cielos surques ahora nuevos caminos,
Sobre cuál tierra tus lagrimas llegues ahora a desahogar
Presa o ama y señora de no sé cuántos caprichos y destinos,
Me pregunto dónde estará tu por venir, dónde tu hogar.
Tú eres mi fe, sublime fuerza que a continuar me invita
En esta vida, tan llena de tristezas, estragos y dolencias
Pilar que me sostiene, me levanta y alguna caída me evita
Me liberas de la inconciencia de cometer mil imprudencias.
De quién me sostendré cuando fuerza ya no me quede
Cuál mi motivo será para continuar con mi vida adelante
Cómo seguirá latiendo mi corazón, si cada latido sin ti le duele
Señora, ama mía, anhelo estar a su lado, fiel y amante.
Tú eres mi dolor, fiel alquimista que mil cambios provoca
Ángel reconstructor que exige continuo desarrollo liberador
Fuerza vital, preciado instrumento que a mejorar convoca
Amiga dual, domado demonio que socava o ángel benefactor.
Tú eres mi paz, dulce estallido de intensa calma y felicidad
Sensatez briosa de plenitud inundada de multicolores delirios
Intemperancia inocua de sensaciones vanas y serenidad
Paseo celestial provocado por no sé cuántos colirios.
Tú eres mi amor… impulso redentor que a Dios me eleva,
Y que me envuelve mágicamente con su nitidez y ternura
Ojos vibrantes de luz seductora que a pecar me lleva
Cuando me miras con esa calma, confiada y tan segura.
Yo soy tus lágrimas, tristemente ser algo mejor no he podido,
Motivo de tu llanto y tristeza, constancia de un amor perenne
Que pese a lo evidente niegas por no ver tu corazón rendido,
Por el temor que tienes de que yo no te quiera ni consuele.
Añoro la paz que produce este dulce morir en tus labios,
Y que mí despedida de esta vida sea fugas, vertiginosa,
Tu boca encarnada sea mi tumba y un beso tuyo mi adiós
Para despedirme de esta vida que contigo fue maravillosa.
Como nube que atraviesa el cielo al ritmo del viento
Hoy te llevas de mi vida tu presencia y tu mirada alejas
Pones punto final a tu participación en inconcluso cuento.
Y cómo me veré en tus ojos, que no me atrevo a reprocharte
Que hoy te vayas con el fruto de nuestra historia al frente,
Que me dejes con todos los recuerdos para no olvidarte
Y destruyas con tu altivez todo contacto, todo puente.
Tú eres mi nube, la dulce sombra que refresca mi decepción,
Árbol sabio y sagrado al que me abrazo para sentir a Dios,
Flor de luna que me embriaga hasta la desesperación
Estrella fugaz que no dejó el tiempo brillar para decir adiós.
No sabré por cuales cielos surques ahora nuevos caminos,
Sobre cuál tierra tus lagrimas llegues ahora a desahogar
Presa o ama y señora de no sé cuántos caprichos y destinos,
Me pregunto dónde estará tu por venir, dónde tu hogar.
Tú eres mi fe, sublime fuerza que a continuar me invita
En esta vida, tan llena de tristezas, estragos y dolencias
Pilar que me sostiene, me levanta y alguna caída me evita
Me liberas de la inconciencia de cometer mil imprudencias.
De quién me sostendré cuando fuerza ya no me quede
Cuál mi motivo será para continuar con mi vida adelante
Cómo seguirá latiendo mi corazón, si cada latido sin ti le duele
Señora, ama mía, anhelo estar a su lado, fiel y amante.
Tú eres mi dolor, fiel alquimista que mil cambios provoca
Ángel reconstructor que exige continuo desarrollo liberador
Fuerza vital, preciado instrumento que a mejorar convoca
Amiga dual, domado demonio que socava o ángel benefactor.
Tú eres mi paz, dulce estallido de intensa calma y felicidad
Sensatez briosa de plenitud inundada de multicolores delirios
Intemperancia inocua de sensaciones vanas y serenidad
Paseo celestial provocado por no sé cuántos colirios.
Tú eres mi amor… impulso redentor que a Dios me eleva,
Y que me envuelve mágicamente con su nitidez y ternura
Ojos vibrantes de luz seductora que a pecar me lleva
Cuando me miras con esa calma, confiada y tan segura.
Yo soy tus lágrimas, tristemente ser algo mejor no he podido,
Motivo de tu llanto y tristeza, constancia de un amor perenne
Que pese a lo evidente niegas por no ver tu corazón rendido,
Por el temor que tienes de que yo no te quiera ni consuele.
Añoro la paz que produce este dulce morir en tus labios,
Y que mí despedida de esta vida sea fugas, vertiginosa,
Tu boca encarnada sea mi tumba y un beso tuyo mi adiós
Para despedirme de esta vida que contigo fue maravillosa.