Renzo Castilla
Poeta recién llegado
Creí haber coincidido por fin,
cuando me confesaste lo mucho que pensabas en mí
Y es curioso,
Porque yo no sentía lo mismo en aquel entonces
Estaba seguro de lo que quería,
y tú no entrabas en esa lista
Pero me tiré en un precipicio lleno de recuerdos
Sentía que algo brotaba en mi corazón,
y me esforcé por olvidar estos sentimientos sin razón
Pasó el tiempo y todo parecía estar normal
Me mirabas mucho desde aquel lugar
El lugar preciso para verte y saber cuándo ibas a voltear
Sin embargo, no quería caer en ilusiones otra vez
Creía que solo eran celos de amistad,
pues aún seguías con tu pareja a pesar de las miradas
Hasta que aquellos días grises se hicieron presentes,
cuando me confesaste algo que no creí
Soltaste palabras que hicieron brotar una ilusión en mí,
y repetías la misma frase que escribí,
cuando pensaba en ti,
creyendo que podíamos crear una historia feliz
Pero a pesar de eso,
nada cambió
Seguiste pidiéndome perdón,
por tu falta de decisión
Qué mala fue mi suerte en aquel entonces
Nada resultó como parecía darse
Solo volvimos a destruirnos poco a poco,
y más yo, que no tenía en quién regocijarme
cuando me confesaste lo mucho que pensabas en mí
Y es curioso,
Porque yo no sentía lo mismo en aquel entonces
Estaba seguro de lo que quería,
y tú no entrabas en esa lista
Pero me tiré en un precipicio lleno de recuerdos
Sentía que algo brotaba en mi corazón,
y me esforcé por olvidar estos sentimientos sin razón
Pasó el tiempo y todo parecía estar normal
Me mirabas mucho desde aquel lugar
El lugar preciso para verte y saber cuándo ibas a voltear
Sin embargo, no quería caer en ilusiones otra vez
Creía que solo eran celos de amistad,
pues aún seguías con tu pareja a pesar de las miradas
Hasta que aquellos días grises se hicieron presentes,
cuando me confesaste algo que no creí
Soltaste palabras que hicieron brotar una ilusión en mí,
y repetías la misma frase que escribí,
cuando pensaba en ti,
creyendo que podíamos crear una historia feliz
Pero a pesar de eso,
nada cambió
Seguiste pidiéndome perdón,
por tu falta de decisión
Qué mala fue mi suerte en aquel entonces
Nada resultó como parecía darse
Solo volvimos a destruirnos poco a poco,
y más yo, que no tenía en quién regocijarme