El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cómo acuna los lirios
que la luna derrama
y en las noches de insomnio
cómo agita sonajas.
¡Es la mar mujer cálida!
Cómo emprende mareas
si le das una causa
y revuelve el océano
azuzando sus barcas.
¡Es la mar mujer de alas!
Y pelea con fuerza
de valientes piratas
hasta hacerse con islas
que sin nombre callaban.
¡Es la mar mujer bárbara!
¿No la ves en sus olas
cómo entrega su entraña
y te baña de soles
con su firme garganta?
Y en sus fondos marinos
¿no la ves, cuerpo y alma,
cómo escupe su espuma
ante guerras que traga?
¡Es la mar mujer brava!
¿No la ves?, ¿tú la has visto?
Ser del ser, tan humana,
censurando lo escrito
rubricando en la playa:
"Soy mujer y eso basta".
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