wilber1967
Poeta asiduo al portal
Tú lo diste todo y yo no puse nada,
me diste la sombra de los cedros,
pusiste el resplandor de las estrellas
y mi cuerpo refrescaste con tus besos
Fuiste el suave viento de la tarde,
la rosa que despide grato aroma,
la cálida y bella brisa de los mares.
Tú lo diste todo y yo no puse nada.
Tú te convertiste en mi pasado,
en mi presente, en mi futuro
en el ángel de dios bello y alado
la luz divina en medio de lo oscuro.
Yo no te di nada y tú lo diste todo
te quedaste sin amor para ti misma,
te derramaste en mí como el arroyo
que en los mares sus aguas precipita.
Que inmenso amor me demostraste,
Y yo que me quede sin darte nada
ahora que tú me abandonaste
se queda mi alma sola y apenada.
me diste la sombra de los cedros,
pusiste el resplandor de las estrellas
y mi cuerpo refrescaste con tus besos
Fuiste el suave viento de la tarde,
la rosa que despide grato aroma,
la cálida y bella brisa de los mares.
Tú lo diste todo y yo no puse nada.
Tú te convertiste en mi pasado,
en mi presente, en mi futuro
en el ángel de dios bello y alado
la luz divina en medio de lo oscuro.
Yo no te di nada y tú lo diste todo
te quedaste sin amor para ti misma,
te derramaste en mí como el arroyo
que en los mares sus aguas precipita.
Que inmenso amor me demostraste,
Y yo que me quede sin darte nada
ahora que tú me abandonaste
se queda mi alma sola y apenada.
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